miércoles, 27 de septiembre de 2017

Las aventuras de Piolín y los malvados independentistas

Fuente de imagen: http://josemariaalgar.blogspot.cz/2017/09/rajoy-vs-puigdemont.html (la he descubierto por casualidad en el blog de Jose María Algar pero ¡me encanta!)


Qué poquito queda para el 1 de octubre en el cual sabremos el desenlace final de esta trama que nos tiene a todos tan intrigados... Bueno, seguramente habrá segunda parte así que no os preocupéis, que no os van a dejar sin conversación en el bar.

No es que me posicione en favor de nadie, simplemente quiero reírme de la situación que trae de cabeza a todos los que de vez en cuando abrimos un periódico y luego nos arrepentimos de ello.

Casi preferiría no extenderme mucho porque todos sabemos de todo eso que pasa en España y que si los catalanes votan, que no vota, que si se van, que no se van, que si viene la Policía Nacional de crucero con Piolín y Silvestre para salvaguardar el Estado de derecho, que si detienen a medio Govern de la Generalitat... en fin, que viva la fiesta de la democracia.

Cuando hablamos de que la celebración de un referéndum de independencia es ilegal es porque según dice el artículo 92 de la Constitución Española de 1978:

1. Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos.

2. El referéndum será convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizada por el Congreso de los Diputados.

3. Una ley orgánica regulará las condiciones y el procedimiento de las distintas modalidades de referéndum previstas en esta Constitución.

Es decir que para que un referéndum sea legal, debe ser convocado por el Rey, propuesta por Rajoy, y aprobada en el Congreso para que todos los ciudadanos del Estado voten. Como nos podremos imaginar, el Rey convocará el referéndum de independencia de una comunidad autónoma cuando los cerdos tengan alas.
Un referéndum convocado por un presidente autonómico, como es el caso, no es legal, o al menos no lo recoge la Constitución como trascendente.


¿Y qué dice la Constitución sobre la independencia de alguna de las partes de España? Vaya, pues lo encontramos en el Artículo 2:


La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.


Vayamos olvidando de proclamar la República independiente de mi casa, pero bueno, un poquito de autonomía sí que nos da si somos buenos.





Oye, pero también eso que está haciendo el gobierno de poner a la Policía Nacional al acecho de cualquier intento de referéndum y de detenciones arbitrarias está muy feo, que para eso están los Mossos d'Esquadra, que son competencia de la Autonomía de Cataluña.
Pues... la Constitución tiene otra sorpresita preparada porque si alguien se porta mal, para eso tenemos el Artículo 155, que dice tal que así:


1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas


Vamos que lo de Piolín va en serio...





Pues vaya faena, pero habrá alguna manera de reformar la Constitución para dejar a los pobres catalanes que voten... ¡Ah sí! Hay un artículo, el 167:


1. Los proyectos de reforma constitucional deberán ser aprobados por una mayoría de tres quintos de cada una de las Cámaras. Si no hubiera acuerdo entre ambas, se intentará obtenerlo mediante la creación de una Comisión de composición paritaria de Diputados y Senadores, que presentará un texto que será votado por el Congreso y el Senado.

2. De no lograrse la aprobación mediante el procedimiento del apartado anterior, y siempre que el texto hubiere obtenido el voto favorable de la mayoría absoluta del Senado, el Congreso, por mayoría de dos tercios, podrá aprobar la reforma.

3. Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación cuando así lo soliciten, dentro de los quince días siguientes a su aprobación, una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras.

Visto el panorama, me da a mi que como no se le aparezca la Virgen al PP, PSOE y Ciudadanos de repente, ni un milagro es suficiente para reformarla... ¡qué mala suerte! Siempre nos quedará Piolín.



Ahora en serio. Realmente si queréis saber mi posición sobre el dichoso referéndum, fuera de cualquier aspecto legal, creo que es democráticamente justo que se celebre, debería existir el derecho a decidir de cualquier conjunto de población por sus características culturales, económicas, políticas, históricas, etc, etc. Ahora que de que me parezca justo a que sea una decisión buena, hay un gran trecho de por medio. Pero la democracia es así, a veces nos lleva a grandes victorias de la libertad y otras veces causa estragos.

Que Cataluña sea independiente, la verdad, no me parece buena idea. Generaría un problema económico enorme para España y para la propia Cataluña. La utopía de que Cataluña independiente será la Suiza del Mediterraneo no es mas que eso, una utopía que no tiene en cuenta todos los factores que están incidiendo en su situación.
La deuda pública catalana supera el 35% de su propio PIB, la tasa de paro es de alrededor de un 13% y va bajando. La Unión Europea ha destinado 1.521 millones de euros para los fondos de desarrollo regional, rural y social en Cataluña como comunidad autónoma de España.

La eventual separación de Cataluña de España implicaría una salida de la Unión Europea. No solo es tener que crear un Estado desde cero: Constitución, ministerios, un ejército, embajadas... si no que le sería cerrada la frontera de la Unión Europea, hay que olvidarse de las ayudas, se impondrían aranceles, quizás todos los catalanes tendrán derecho a la nacionalidad española (a no ser que la hipotética nacionalidad catalana prohibiera la doble nacionalidad), pero habría una costosa burocracia, una fuga de la economía a otros territorios con una legislación más estable. Sería algo así como el Brexit pero peor llevado y sin negociaciones fáciles, porque Cataluña no es el Reino Unido.

Volviendo al tiempo presente, la actitud del Gobierno central resulta bastante vergonzosa. Es verdad que debe aplicar la ley pero esta tiene un margen de interpretación amplio en su aplicación. Siguiendo una actitud agresiva, prepotente y desafiante no consigue más que hacer que cada vez más catalanes se decidan por apoyar la independencia con tal de evitar la chulería del Partido Popular.
Por otra parte el berrinche del Govern de Cataluña con su: ¡quiero la independencia y la quiero ya! o ¡ahora me enfado y no respiro!, nos hace ver la actitud infantil del que se quiere proclamar como gobierno de un futuro Estado. Cosiste en prometer el oro y el moro a los catalanes, pintarles un mundo ideal fuera de la rancia España cañí cateta y cuñadil.
A mi si me lo plantean así, con un raciocinio tan estrecho, claro que quiero la independencia, nos ha jodido. Pero la realidad es otra.


Según mi parecer, casi 40 años de Constitución Española dan para plantearse que necesita un lavado de cara. Se formuló y votó en un contexto social diferente al actual, tan solo tres años después de la muerte del dictador. Cuarenta años antes había otra constitución vigente en una República Española, y otros cuarenta años antes se encontraba funcionando otra Constitución aprobada en 1876 y suspendida por un golpe de Estado de 1929.

Con ello quiero decir que una Constitución longeva y estática no conlleva a que el Estado sea estable, sino inmóvil, y eso genera tensiones ante los cambios de contexto social e histórico.
Si se quiere estabilidad, deben aplicarse reformas, ser flexibles ante los cambios y afrontarlos con diálogo, porque si bien dijo la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, recientemente: "la democracia debe afrontarse con más democracia", y todo lo que está ocurriendo no es más que confrontación y tensiones que están llevando al país a una tensión política y social.

Los medios de comunicación internacionales ya se están haciendo eco de una gran crisis política en España, y creo que no podemos permitirnos el lujo de que eso sea una realidad. Arreglarlo es un deber de las dos partes confrontadas, y nosotros como sociedad deberíamos darles la patada y comenzar otro tipo de proyecto de país, llevado con más madurez y sensatez.

Es más que posible que me equivoque, pero mis previsiones para el referéndum, si se llega a producir el 1 de octubre de 2017, es que va a haber una participación que no llegue al 50% pero que va a quedar cerca, con una clara mayoría que abogue por la independencia, mas o menos un 70-80%.  El Govern catalán se verá legitimado para proclamar la independencia pero será en vano, porque la mitad de la sociedad catalana no creía en el referéndum ni en la independencia, y la otra mitad verá que es solo otra intentona fracasada más. Y si al gobierno no le da por encarcelar al president catalán y abrir una verdadera brecha en Cataluña, así seguirá el ciclo histórico del ánimo independentista catalán, con nuevas negociaciones hasta que en unos años vuelva otra vez el referéndum y el mismo problema de siempre.




lunes, 25 de septiembre de 2017

Los fantasmas de la Merkel


Fuente de imagen: http://eurolibertes.com/evenements/angela-merkel-vacille-mecklembourg-pomeranie-occidentale/



Ayer fueron las Elecciones Federales en Alemania y por poco ni me entero de ello, pero creo que merecía un pequeño artículo, que ya va siendo hora de revivir el blog. Y es que en estas elecciones se elige quiénes van a ocupar los 709 asientos del Bundestag durante los próximos 4 años. Ahí es nada.

Como era de esperar, la que es canciller de Alemania desde hace 12 años ha renovado su mandato gracias a su mantenida popularidad, siempre con altibajos, pero suficientes para poder seguir gobernando. 
Sin embargo, esta vez no es ella la protagonista de su victoria, pues ha perdido 65 de los escaños que conservaba desde 2013. Incluso peor le ha ido al expresidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, con el partido socialdemócrata. El SPD y segunda fuerza más votada ha sido el partido que más votos ha perdido en esta elección.

Los verdaderos protagonistas han sido los que han conseguido erigirse como tercera fuerza política de Alemania, AfD (Alternativa para Alemania). Este partido de extrema derecha ya llevaba años amenazando con tener representación en el Bundestag y lo han conseguido con 94 asientos. 
Sería la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que un partido nacionalista y populista entra dentro del Parlamento alemán. Y la verdad, cabía esperarlos ya que se encuentran representados en varios de los Parlamentos estatales de Alemania.

Sinceramente, no es que al resto de europeos nos agrade en mayoría que Merkel siga otros 4 años gobernando. El problema es que dentro de lo malo, hay opciones mucho peores que van en aumento, y no hay que quitarles importancia. Estos cambios se están produciendo en la potencia económica más importante de la Unión Europea y puede amenazar seriamente las políticas comunitarias y la estabilidad en nuestros países.

Creo que todos conocemos las razones principales por las que en Europa van ganando terreno las fuerzas de ultraderecha. Lo primero que se nos viene a la cabeza es la crisis de los refugiados de la guerra de Siria. Son 1,3 millones de personas que en un solo año han llegado a Alemania, la cual con un flojo mensaje de buenismo se ha visto desbordada para poder asimilar tal aumento de población. Además de la terrible asociación con los atentados imprevisibles que acechan Europa, se produce una desconfianza y fobia hacia los refugiados musulmanes y hacia el Islam en sí. Gracias a todo esto y los propósitos del terrorismo islamista, hoy día no solo Alemania, sino Europa, es más racista que ayer.

Al fin y al cabo, si analizamos los datos económicos y sociales positivos de Alemania desde 2005, vemos que dan una balanza favorable con una tasa de empleo de máximos históricos, una industria fuerte y centralizada, a coste de su desmantelamiento en otros países europeos, un superávit comercial, mayores exportaciones, la bajada de la edad de jubilación, aprobación del matrimonio homosexual, introducción de un salario mínimo interprofesional, un momento de oportunidad para que otros europeos vayan a encontrar su futuro trabajando en Alemania... pero la gente sigue descontenta. 

Merkel también se ha coronado como la reina de los "minijobs", que proporcionan salarios más bajos, jornadas más cortas, lo que hace que muchos alemanes vean su poder adquisitivo reducido y deban tener varios trabajos a la vez, precisamente hay un millón de personas trabajando en condiciones precarias.
Pero a pesar de ello, el problema principal que preocupa a los alemanes siguen siendo los refugiados, porque con su llegada, los partidos populistas tienen una oportunidad de expandir sus ideas basadas en el miedo. Si hay ataques terroristas perpetrados por extremistas musulmanes y los refugiados son musulmanes, por tanto todos los refugiados son terroristas. Todos los musulmanes son extremistas, degradan a la mujer, condenan a muerte a los homosexuales, y a los que no viven como ellos, por lo tanto hay que expulsarlos a todos. Este mensaje radical y xenófobo impacta tanto en la población que hace mella en sus decisiones. 

No hay más que ver la popularidad de Marine LePen en Francia, los ultraconservadores de Holanda, o los artífices de la utopía del Brexit. 
Por suerte en Francia y Holanda se ha podido contener un poco esta corriente, pero la xenofobia ha sido la gran ganadora del Brexit, y un caso parecido en Alemania acabaría con Europa.

Solamente quería reflexionar sobre casos como estos, porque deben mantenernos en alerta y no querremos convertirnos en los Estados fascistas que surgieron hace ochenta años. Hay quienes externamente están deseando detonar Europa a base de miedo, de frustración, hacernos elegir entre nuestros derechos, la democracia y el diálogo o el miedo, la seguridad y la censura. Los europeos demandan cambios, pero cambios cada vez más nacionalistas y proteccionistas, demandan vender su libertad por mayor seguridad ante el diferente.  Por tanto, cuidado, porque la política que juega con los sentimientos irracionales siempre acaba por repetir los errores del pasado.

domingo, 2 de abril de 2017

Cuando la sátira se presenta a unas elecciones presidenciales

Fuente de imagen: http://vesti-online.com


Mientras que hace unas semanas asistimos a unas elecciones en los Países Bajos donde el riesgo de una victoria de los populistas ultraconservadores y racistas pudiera repetir los fantasmas del Brexit y Trump, que por fortuna no se cumplió, pronto asistiremos a otra ruleta rusa en Francia.

Pero no vamos a hablar de Francia en este artículo, quizás para el siguiente. Aquí hablo de unas elecciones que no saldrán en muchos periódicos porque no se celebran en un país grande y poderoso, y no generan un interés especial, pero se celebran en una de mis regiones favoritas de Europa. Hablo de las elecciones presidenciales en Serbia que se celebran hoy 2 de abril 2017.


¿Por qué es interesante escribir sobre estas elecciones? Bueno, antes de hablar de ello, decir que el Estado Serbio tal como está constituido actualmente ha sufrido grandes transformaciones a base de conflictos de origen étnico, crisis económicas, crisis territoriales derivadas de las guerras en los años 1990s cuando las tensiones y agresiones entre los diferentes grupos étnicos, y la agresión internacional detonaron la República Federal de Yugoslavia.

La Constitucion Serbia actual fue adoptada en 2006 tras la separación de las repúblicas de Serbia y Montenegro. Serbia es una república parlamentaria con una sola cámara, la Asamblea Nacional. El jefe de Estado es el Presidente de la República, y el jefe de gobierno es el Primer Ministro. El Presidente de la República es elegido cada 5 años y el Primer Ministro junto a la composición del parlamento, cada 4 años como máximo.

En las elecciones presidenciales de hoy, el actual presidente, Tomislav Nikolić ha renunciado a presentarse debido a la falta de apoyos y su baja popularidad.

Hoz hay once candidatos a presidente entre los que se encuentra el actual Primer Ministro Aleksandar Vučić, el exministro de Asuntos Exteriores y expresidente de la Asamblea General de la ONU entre 2012 y 2013, Vuk Jeremić, el Defensor del Pueblo "Ombudsman" en Serbia, Saša Janković, el nacionalista radical rusófilo Vojislav Šešelj, y el candidato independiente y comediante Luka Maksimović, por el cual escribo este artículo.

Luka Maksimović se hace pasar por un político ficticio llamado Ljubiša Preletačević "Beli" o lo que viene a significar "el tío que va de blanco que cambia sus valores según le conviene por interés político". Maksimović tiene actualmente 25 años y es estudiante de Comunicación. Él mismo es una pura sátira política y se proclama a sí mismo literalmente "el candidato más guapo de Serbia". No seria tan importante su candidatura si no fuera por los apoyos que ha cosechado entre la población.

En los últimos gobiernos, los ciudadanos serbios han sufrido de grandes casos de corrupción, agresivos recortes en el gasto público generalmente en Educación y Sanidad, recortes en los sueldos de los funcionarios y pensiones que ha empobrecido notablemente a gran parte de la sociedad serbia.
Actualmente en Serbia se debaten muchos problemas, empezando por la gestión de la crisis económica, el desempleo de alrededor de un 20% (generalmente juvenil), pasando por la definición de las relaciones con la Unión Europea. La candidatura serbia de adhesión al club pasa por acuerdos por la situación en Kosovo y la presión de Rusia. Las fuerzas más conservadoras son partidarias de romper cualquier relación con la UE y acercarse por completo a Rusia y el gobierno de Putin. 

Añadiendo las cicatrices del pasado bélico reciente, los vaivenes internacionales, la crisis económica, la escandalosa corrupción política, las constantes mentiras del gobierno actual, el paro y el gran descontento de los jóvenes por la política actual, es de prever que candidaturas excéntricas salgan a la luz y sean apoyadas para acabar desesperadamente con el pesimismo social.


Maksimović es el líder de un partido parodia llamado Sarmu probo nisi, literalmente significa "no has probado el sarma" (sarma es un plato típico de Serbia y los Balcanes). En las elecciones locales de 2016, el partido de Maksimović ganó el 20% de los votos en su municipio natal, Mladenovac, perteneciente a Belgrado.

El candidato llega a los jóvenes y no tan jóvenes a través de las redes sociales como YouTube  donde enumera sus excéntricas propuestas y su intención por ser un presidente corrupto que se enriquecerá gracias a su puesto, pero no dejará que otros lo sean. Ademas promete muchos puestos de trabajo y subir exorbitadamente las pensiones. Una de sus propuestas mas disparatadas es traer el mar porque Serbia no tiene costa, y hacer del país una superpotencia en todo.

A pesar de lo disparatado que suene todo lo que relata, este candidato actualmente ocupa el segundo puesto en intención de voto detrás del actual Primer Ministro Vučić. Sus intervenciones son un papel cómico pero su candidatura es real. Maksimović se presenta vestido de blanco y montando a caballo, creando una irónica imagen del candidato mesiánico perfecto. 


Muchas de las personas que lo apoyan declaran que a pesar de ser un auténtico disparate, es el único candidato que se mofa de la situación política actual en el país y desnuda el ridículo escenario político que existe en los últimos años. Su candidatura no se puede equiparar a la de los partidos populistas, xenófobos y eurófobos en la Unión Europea. En realidad, el trasfondo es más bien realista. La representación local de la que gozan actualmente se compone de funcionarios reales que trabajan en la Administración y cuya intención es hacer una política lo más transparente posible. Por ello utilizan el humor para llamar la atención del ciudadano y ridiculizar a los partidos que utilizan la mentira y ocultan la corrupción.

Maksimović no es más que una copia satírica de los actuales gobernantes. Así, Vučić, que en cierto momento, fue componente de la ultraderecha y aliado de Milosević, ahora defiende políticas moderadas y un acercamiento a la Unión Europea. El excentricismo en estas elecciones no dejan lugar a dudas que la sociedad está descontenta con el cambio de chaqueta y actualmente los resultados serán una incertidumbre. Posiblemente el apoyo a esta candidatura no asegura la derrota del favorito, Vučić, pero sí puede entorpecer su reelección en la primera vuelta de las elecciones si no consigue el 51% de los votos.

A continuación dejo una serie de artículos y videos en inglés del candidato:

https://www.youtube.com/watch?v=zEhWOa-D3Wo
https://www.youtube.com/watch?v=uKGjwWgVjVE

http://www.bbc.com/news/blogs-trending-39442841
http://www.bbc.com/news/world-europe-39442216
http://www.huffingtonpost.com/entry/luka-maksimovic-serbia-election_us_58dd16cbe4b0e6ac7092be7b
http://www.reuters.com/article/us-serbia-election-satirist-idUSKBN16S139



jueves, 2 de febrero de 2017

Donald la lía parda, capítulo 3: inmigración e islamofobia

Picture taken from: http://circa.com/politics/donald-trump-could-legally-ban-muslims



Para completar esta trilogía, solo faltaba la última decisión que ha sido la más polémica y caótica de los primeros días del presidente estadounidense.
Desde que Trump firmó el pasado viernes 27 de enero la orden para prohibir la entrada de personas originales de Siria, Irak, Yemen, Libia, Iran, Sudán y Somalia, se ha sembrado el caos en las fronteras del país y le ha valido las críticas de casi todos los Estados así como de las Naciones Unidas.

De la noche a la mañana, el veto, que durará 120 días, ha paralizado por completo los movimientos entre estos países y Estados Unidos. 
No solo es la prohibición de pisar suelo estadounidense para ciudadanos de estos siete países, sino que cualquier ciudadano estadounidense que posea doble nacionalidad, no podrá salir de Estados Unidos o se verá rechazado para volver a entrar en su propio país.

Nunca antes un presidente estadounidense habría tomada decisiones tan radicales en tan poco tiempo, pues ha conseguido abrir una crisis institucional incluso dentro del Partido Republicano. 
De cualquier modo, Trump sigue saliéndose con la suya. Ya echó de su puesto a la fiscal general del Estado, Sally Yates, que consideraba ilegal esta medida. El presidente alega que no cumple con los intereses de seguridad ciudadana, al modo trumpista de entenderlos.

No existen unos criterios específicos para poder llevar a cabo esta prohibición ya que ni los siete países elegidos por Trump son los más poblados, ni los que más migración exportan a Estados Unidos ni los que producen más terroristas. Curiosamente otros países musulmanes como Arabia Saudí, Egipto, los Emiratos o Pakistan, no se han visto afectados por estas medidas. En varios de ellos los intereses personales del empresario ahora presidente no son pocos. 

Las consecuencias ya visibles son el caos en los miles de viajeros y ciudadanos bloqueados en los controles de los aeropuertos estadounidenses, la prohibición de familias ya afincadas en Estados Unidos de no poder ver a sus familiares de los países vetados, así como el impedimento de  viajar de muchas empresas cuyos empleados e incluso CEOs nacieron en estos países.
Por supuesto las consecuencias diplomáticas son nefastas. Trump triunfa en su empeño de detonar los logros de Obama para mejorar las relaciones con Irán, las cuales consiguieron llegar a un acuerdo sobre su desarrollo nuclear.


De cualquiera de las maneras, estas decisiones inconscientes han dado completamente la vuelta a la forma de actuar de la todavía mayor potencia económica y militar del mundo. Muchos de los ciudadanos de los países bombardeados por Estados Unidos en las últimas décadas se han visto insultados y despreciados por la gran potencia. Después de traer la mayor pobreza, violencia, surgimiento del yihadismo más radical en su propio país, pierden cualquier esperanza de asilo y son acusados como potenciales terroristas.

En cuanto a las cuotas de refugiados de Siria e Irak que Estados Unidos con Obama había aceptado, el nuevo presidente las rechaza por completo. Es más, de las últimas noticias, la conversación telefónica que mantuvo Trump con el primer ministro australiano Malcom Turnbull el pasado sábado, se vio interrumpida abruptamente cuando el mandatario australiano quería asegurarse de que Estados Unidos iba a cumplir su promesa de acoger a 1250 refugiados a través del US Refugee Admission Program. Trump colgó el teléfono a mitad de conversación. Gran ejemplo de conversación diplomática.


El comportamiento del señor de la Casa Blanca nunca deja de sorprender (para mal). Ya ha dado cuenta de su poca experiencia y de sus pésimas dotes diplomáticas y su poco tacto en la política. Si su propósito es evitar atentados terroristas en Estados Unidos, esta medida no hace más que justificar a los yihadistas más radicales, que puede que ni siquiera se encuentren en los países vetados o en cualquier otro Estado de mayoría musulmana sino que puede ser cualquier persona estadounidense sin ni siquiera sospechas de profesar la religión islámica. De esta manera, siguiendo los pasos de Trump, solo queda imponer una ley marcial y registrar todos y cada uno de los movimientos de los ciudadanos en territorio estadounidense al estilo de 1984, libro que, por cierto, ha aumentado radicalmente las ventas en las últimas semanas.

En consonancia con este ambiente crispado, el reciente atentado en Quebec a una mezquita ha desatado muchos apoyos y signos de tolerancia en la vecina Canadá, que contrasta por completo con la deriva estadounidense.
Al menos, muchas de las grandes empresas estadounidenses así como gobiernos de todo el mundo han denunciado públicamente los actos de Trump. Como últimamente solo vivimos de esperanzas, al menos tengamos la esperanza de que o bien rectifique en el caos y la tensión que se está creando o bien, el propio Partido Republicano tome medidas en contra del presidente para frenar sus peligrosos pasos.

Si bien, por último, tengo que decir que tal como han girado las tornas del orden mundial, cada vez se parece mas al "Choque de Civilizaciones" del politólogo Samuel Huntington, cuya teoría es el conflicto inevitable entre la cultura occidental y las culturas islámica y confucionista (es decir, China). Parece que el multimillonario presidente está reestructurando la política estadounidense de manera que se parezca cada vez más a lo que nos cuenta teoría huntingtoniana. 
Por cierto, recomiendo su lectura. En este link podéis encontrar la descripción del libro: http://www.goodreads.com/book/show/413179.The_Clash_of_Civilizations_and_the_Remaking_of_World_Order




martes, 31 de enero de 2017

Donald la lía parda, capítulo dos: los oleoductos y peineta al medio ambiente

Picture from: http://www.salon.com/


El martes 24 de enero de 2017, el nuevo presidente de Estados Unidos, en su frenética primera semana en el Despacho Oval, cumplió otra de sus amenazas...digo promesas electorales: La aprobación de la construcción de dos oleoductos recientemente bloqueada por el expresidente Obama. Estos dos oleoductos son el Keystone XL y Dakota Access.

Estos proyectos comenzaron a llevarse a cabo desde que fueran aprobados en 2010. Keystone XL, desarrollada por TransCanada Corporation, sería un oleoducto de 1897 km que llevaría hasta
830.000 barriles de petroleo diarios desde el Estado canadiense de Alberta hasta Steele City, en Nebraska, donde se uniría a otro oleoducto ya existente.
Dakota Access alcancaría los 1900 km de longitud y transportaría 470.000 barriles de petroleo desde el Estado de Dakota del Norte hasta las refinerías en Illinois. 

Las principales razones de construcción de estos nuevos oleoductos serían abaratar los costes del transporte del petroleo en territorio norteamericano y reducir la dependencia del crudo de Oriente Medio, y de México y Venezuela.

Su construcción no sería tan controvertida si no fuera por el riesgo que suponen para el medio ambiente. A pesar de llevar más de séis años siendo proyectadas, el expresidente Obama ya envió a revisión ambos proyectos en 2012, los cuales fueron rediseñados ante los continuos avisos de riesgos potenciales por poder inducir a catástrofes medioambientales. En 2015 ambos proyectos volvían a ser cuestionados ya que podrían en peligro el liderazgo y el compromiso de Estados Unidos con el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático,
Recientemente, las protestas en Dakota del Norte empujarían el bloqueo definitivo de Obama a la construcción de los oleoductos, proncialmente el Dakota Access ponía en peligro las reservas de tribus nativas Sioux. Las protestas llegaron a convocar alrededor de 4000 personas entre ellas pertenecientes a alrededor de 200 tribus nativas, cientos de veteranos de guerra, celebridades y miembros del Partido Verde de Estados Unidos.
A pesar de las protestas y sabiendo que el nuevo presidente no daría su brazo a torcer, los proyectos han vuelto a ponerse en marcha de la noche a la mañana.

Nadie cuestiona la aversión de Trump a todo aquello que suene a verde, a naturaleza, a biodiversidad o a lo que sensibilidad ambiental se refiere. Para Trump, el progreso viene de la mano de la contaminación, de la negación del cambio climático y el daño irreversible que el ser humano causa en el entorno en el que vive. Su gran atracción por los combustibles fósiles y el gran portazo a la investigación y el desarrollo de energías renovables lo convierten en un mandatario más bien siniestro e inconsciente de sus decisiones.
El presidente, en su justificación, afirma que la construcción de los oleoductos con materiales hechos en Estados Unidos y mano de obra estadounidense, traerá 28.000 "estupendos" empleos para ciudadanos estadounidenses, valga su discurso redundantemente nacionalista.

En gran manera, esta decisión pone absolutamente en peligro gran cantidad de especies animales y vegetales que habitan en Dakota del Norte, al mismo tiempo que supondría la destrucción de gran parte de la Reserva India Standing Rock, donde gran parte de la población Sioux vive intentando mantener las pocas tradiciones que quedan después de la llegada del hombre europeo. Para más inri, esto supone el destrozo de lugares sagrados en la cultura Sioux así como el riesgo de contaminación de las aguas que abastecen la reserva y el suelo en el que se desarrolla la economía agrícola.


Visto lo visto, importa más el negocio que se generará que el propio respeto a la tierra que nos da de comer. Cuando aquellos trabajadores que hayan ocupado esos 28.000 estupendos empleos temporales se vean de nuevo en la calle, descubrirán que solo han sido parte de los intereses de las grandes empresas energéticas a cambio de un puñado de dólares que les solo les permitirá sobrevivir en una tierra lo suficientemente contaminada como para no albergar vida de ningún tipo en un futuro cercano. Pronto todos nos lamentaremos del ecosistema perdido y de la pobreza causada por la ambición de unos pocos.

Esta es la manera en la que un gobierno "respeta" la historia de la tierra que ha colonizado y ha despojado de sus habitantes nativos, confinándolos en pequeños territorios que a su vez se encuentran en peligro de desaparecer como justificación del progreso y del imperio del dolar.

De alguna manera creo que la mayoría de los estadounidenses desaprueba estas acciones contraproducentes tomadas por el señor que se sienta en la Casa Blanca, elegido por la minoría. Así, aunque sin gran esperanza, espero que muchas de estas decisiones sean paralizadas por el bien de nuestra especie.

Hay un proverbio indígena de cierto jefe de una tribu que decía:

"Sólo hasta que se haya talado el último árbol, contaminado el último mar y muerto el último pez, el hombre entenderá que el dinero no se puede comer" 

lunes, 30 de enero de 2017

Donald la lía parda, capítulo uno: el muro


Fuente: http://editorialcartoonists.com/



Creo que no hace falta contar de nuevo lo que en las noticias ya nos cuentan un día y otro, pero lo que sí puedo resumir es que en una semana, el nuevo presidente de los Estados Unidos ha puesto el panorama nacional e internacional patas arriba.
Entre sus promesas estrella, casi todos pensábamos que no las iba a cumplir, pero vemos que la megalomanía del inquilino de la Casa Blanca parece no tener límites y es preocupante.

Por un lado, lo que todos ya sabíamos es que iba a cortar de raíz el sistema sanitario implantado por Obama. Quizás todos esperábamos un plan alternativo, pero vemos que no lo hay, o al menos existirá un vacío hasta que se implante uno nuevo, lo que deja en el limbo a muchos estadounidenses sin recursos que no pueden costear un seguro médico.

Otra de las grandes promesas estrella: el muro. Cuando Trump prometió que iba a construir el muro con la frontera de México, el coste que podía suponer, era tan grande que nadie pensaba que fuera a llevarse al pie de la letra. Es más, el muro ya existe y fue ordenado construir por Bill Clinton en 1994, con un vallado de 3180 Km. 
Parece ser que el nuevo presidente quiere reforzarlo, aumentar su altura y llenarlo bien de cemento para ni siquiera atreverse a pensar que al otro lado hay más tierra y no es el fin del mundo. Por eso, tan orgulloso firmó su orden ejecutiva para llevarlo a cabo.

Lo más provocativo es que de una manera u otra, querrán pasar la factura al gobierno mexicano. Mientras tanto, los millones y millones de dólares que serán derrochados, los cubrirán los fondos federales, que salen del dinero del contribuyente estadounidense, a lo que creo que a muchos no les hará ninguna gracia, y el bloqueo de las remesas de trabajadores mexicanos para costear el muro no es más que una violación de los derechos de los ciudadanos.

Vaticino que esta construcción no traerá ningún remedio contra la inmigración ilegal. La frontera ya existe y se encuentra muy reforzada. Las mafias que introducen inmigrantes en Estados Unidos conocen a la perfección las maneras de seguir operando, y por subir la altura del muro, no va a hacer parar la entrada ilegal en el país. Hubiera sido más inteligente reforzar la cooperación con México  emprender medidas legales conjuntas de manera que se encontrase una solución al problema.
Pero visto lo visto, parece que Trump desea cortar absolutamente cualquier relación con su vecino del sur. El peligro que corre la NAFTA o TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) de desaparecer es muy alto. Se plantea subir radicalmente los aranceles a los productos mexicanos, lo que incumple el tratado. Además del constante bullying del presidente a las empresas estadounidenses que producen en territorio mexicano para abandonar sus fábricas y llevarlas de nuevo a Estados Unidos va a hacer que el precio de sus productos se encarezca y comiencen a tener pérdidas por la disminución del consumo.

Hay que tener en cuenta que la economía de México depende en gran medida de la estadounidense, y de alguna manera u otra corre un gran riesgo de desatarse una gran crisis económica por el acoso de su vecino del norte. Por este motivo, se barajan abrir nuevos acuerdos comerciales con otros mercados del continente como Mercosur, y acercar aún más las relaciones con China, gran enemigo económico del presidente estadounidense.

Esta es una de las varias medidas que el señor Trump ha tomado en su primera semana de presidencia, que por cierto, ha sido apoyada por el primer ministro israelí Netanyahu, que presume de su propio muro con los territorios palestinos. 

La construcción de esta frontera artificial no llevará ningún beneficio económico a los Estados Unidos pues la inversión no va a volver de ninguna de las maneras, y será otro muro más de la vergüenza que enturbie las relaciones de dos Estados condenados a entenderse.