viernes, 18 de diciembre de 2015

Voto Rogado = Voto Robado




Acompañando esta imagen prestada de Marea Granate, comunico que me indigno. Me indigno como miles de españoles que tienen que solicitar tener un derecho, que nada más salir de España es automáticamente robado.

De cara a las Elecciones Generales del próximo 20 de diciembre, siendo emigrante e interesado por participar como elector en mi país de origen en el cual conservo mi residencia permanente, solicité el voto por correo a través de la embajada del país en el que actualmente resido. A principios de noviembre de 2015, como muchos otros españoles, uno acude a rellenar unos cuantos papeles y a esperar a que tus papeletas y sobre para votar lleguen en un correo certificado las siguientes semanas para proceder a votar y enviar de vuelta el correo a tu Circunscripción Electoral en España.

De manera muy amable, en la embajada comunican que las papeletas saldrían de España no antes del 1 de diciembre. Pensando que sería un tiempo suficiente para recibirlas, estando dentro de la Unión Europea. Al fin y al cabo, los extranjeros no residentes tuvimos tiempo para votar por correo hasta el 16 de diciembre.

Cual es la sorpresa "no tan sorpresa" que a un día de la fecha límite, el correo certificado no llega. A pesar de las recomendaciones de la embajada de consultar en la oficina de correos la recepción del documento, en correos no existe tal documento. Aun así, es posible seguir el itinerario a través de la web de Correos España. Por entonces, a 16 de diciembre el correo ha salido de España pero no ha llegado al país de destino. Sorpresa es que un día después del plazo límite ¡tachán!, tus papeletas han aterrizado en su destino. Pero... ¡Lástima! Estás fuera de plazo. No puedes ejercer tu derecho a voto.

Gracias al Voto Rogado, muchísimos españoles que viven fuera de España han tenido esta desagradable experiencia, no por meter un papel en un sobre, sino por sentirse ridiculizados por sus gobernantes.

El famoso Voto Rogado fue aprobado el 11 de enero de 2011, durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, aprobado gracias a los votos de PSOE, PP y apoyo externo de CiU. El Voto Rogado obliga a los españoles que viven en el extranjero tanto en condición de residente como no residente a rogar por su voto. Esto es rellenar una serie de papeles en la embajada rogando que te sea aceptado el derecho a votar en unas elecciones. Dicha reforma del derecho a voto ha traído una reducción de los votos del exterior, gracias a un abstencionismo forzado porque los plazos para votar terminan antes que para los españoles que votan en España, y porque se encuentra sujeto a la espera de recibir las papeletas por correo certificado. Mientras estas no lleguen, no tienes derecho a votar, así de simple.

Como cabe esperar, el gobierno del PP ha seguido apoyando el voto rogado. Como si le conviniera al señor Rajoy dejar votar a millón y medio de expatriados españoles, muchos de ellos más cabreados que una mona en celo. Faltaría más.

Gracias señores diputados y senadores del PPSOE por darnos la patada a miles de españoles y quitarnos el derecho a elegir en el país donde nacimos y del cual nos sentimos orgullosos de formar parte. Sigan con sus artimañas para evitar que quien no vaya a votar por ustedes no lo pueda hacer y así se perpetúen en el poder. Es triste que un país con un gran potencial posea un sistema electoral tan decadente y partidista, a pesar de nuevas fuerzas emergentes. Solo espero que sus ansias de acaparar el poder les devuelva lo que merecen. Que les aproveche.

Así, muchos rogamos a aquellos afortunados que conservan su derecho, que elijan con sensatez, que recuerden quien ha mermado sus derechos y quien les ha robado sus oportunidades de futuro, que dejen atrás el inmovilismo y el miedo y participen, no solo con su voto, sino con sus ideas y su sentido común para un futuro gobierno donde los protagonistas no sean los de siempre, el paro y la corrupción, sino el trabajo, la recuperación social y económica, la protección de los derechos civiles y la oportunidad de poder crecer, vivir y trabajar con dignidad y orgullo en tu propio país.